Cuando solicitas un préstamo o una hipoteca, el banco inicia un proceso conocido como «análisis de riesgo» para determinar tu solvencia. Este término es, sencillamente, la palabra clave que define si te concederán la financiación o no. Pero, ¿qué miran exactamente los bancos para decidir si eres un cliente solvente? En esta guía de Previum, te desvelamos los factores que analizan.
¿Qué es la Solvencia Financiera?
La solvencia es la capacidad que tiene una persona para hacer frente a sus deudas a largo plazo. No se trata solo de tener ingresos, sino de demostrar una estabilidad económica y un historial de pagos que le den al banco la confianza de que devolverás el dinero prestado. Un perfil solvente es sinónimo de un riesgo bajo para la entidad.
Los 4 Pilares que el Banco Analiza para Medir tu Solvencia
Para determinar tu perfil de riesgo, los bancos se fijan en cuatro áreas principales:
1. Estabilidad y Nivel de Ingresos
Es el factor más evidente. El banco quiere ver que tienes ingresos estables y suficientes para pagar la cuota mensual. Valoran muy positivamente:
- Contratos indefinidos con varios años de antigüedad.
- Ser funcionario público.
- Para los autónomos, tener un negocio consolidado con declaraciones de la renta positivas de los últimos 2-3 años.
- El importe de tus ingresos determinará la cantidad máxima que te prestarán, basándose en la regla de no superar el 30-35% de endeudamiento.
2. Nivel de Ahorro
Tus ahorros son una señal muy potente de tu salud financiera. Demuestran tu capacidad para gestionar tu dinero y son fundamentales, especialmente al pedir una hipoteca, ya que necesitarás aportar la entrada y los gastos (aproximadamente el 30% del valor de la vivienda).
3. Historial Crediticio
El banco quiere saber cómo te has comportado en el pasado con otras deudas. Para ello, consultará dos fuentes principales:
- La CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España): Para ver qué otros préstamos o créditos tienes activos y si estás al corriente de pago.
- Ficheros de morosidad como ASNEF: Aparecer en estas listas es motivo de rechazo automático en la banca tradicional.
4. Estabilidad Personal y Laboral
Factores como tu edad, tu situación familiar (si pides la hipoteca solo o en pareja) y tu sector profesional también influyen. Un perfil estable (por ejemplo, una pareja de funcionarios de 35 años) siempre será percibido como menos arriesgado que un perfil más inestable.
Conclusión
Construir un perfil solvente es una carrera de fondo. Pagar siempre tus deudas a tiempo, evitar los descubiertos bancarios y mantener un nivel de ahorro constante son las mejores estrategias para que, cuando necesites financiación, los bancos te abran sus puertas. Si quieres encontrar el producto que mejor se adapta a tu perfil, te invitamos a usar nuestros comparadores de hipotecas y préstamos personales.


