Has pedido un microcrédito para un imprevisto, pero llega la fecha de devolución y te das cuenta de que no puedes pagarlo. En ese momento, la entidad te ofrece una solución aparentemente sencilla: una «prórroga». Pero, ¿sabes realmente qué estás aceptando y cuál es su coste real? En esta guía de Previum, te explicamos todo sobre las prórrogas.
¿Qué es una Prórroga en un Microcrédito?
Una prórroga es una extensión del plazo de devolución de un microcrédito. Cuando no puedes pagar en la fecha acordada, la entidad te permite aplazar el pago durante un periodo de tiempo adicional (normalmente 7, 14 o 30 días) a cambio del pago de unos nuevos honorarios.
Es crucial entender esto: una prórroga no es un favor, es un nuevo servicio por el que tienes que pagar. Al solicitarla, no reduces la deuda original; simplemente «compras» más tiempo.
¿Cómo funciona y cuánto cuesta?
El funcionamiento es simple pero puede ser muy costoso. Imagina que pediste 300€ a 30 días con unos honorarios de 90€. En total, debes devolver 390€.
- Llega la fecha de vencimiento y no puedes pagar los 390€.
- La entidad te ofrece una prórroga de 30 días más.
- Para activarla, te exigen pagar unos nuevos honorarios, que suelen ser iguales o incluso superiores a los originales (por ejemplo, otros 90€).
- Pagas los 90€ de la prórroga. Ahora has «gastado» 90€ pero sigues debiendo los 390€ originales.
En este ejemplo, un préstamo de 300€ te acabaría costando 180€ en honorarios (90€ originales + 90€ de la prórroga), elevando el coste total a 480€.
Ventajas y Desventajas de Pedir una Prórroga
Ventaja Principal:
- Evitas consecuencias inmediatas: Al solicitar una prórroga, evitas incurrir en los intereses de demora (que suelen ser más altos) y que la entidad inicie un proceso de reclamación o te incluya en ficheros como ASNEF.
Desventajas (¡Muy Importantes!):
- Encarece enormemente el préstamo: Como hemos visto, el coste del microcrédito se dispara.
- Riesgo de espiral de deuda: Si necesitas una prórroga, es una señal de que quizás no debiste pedir el préstamo. Encadenar varias prórrogas puede convertir una pequeña deuda en un problema muy serio.
La prórroga debe ser tu último recurso. Es una solución temporal y cara que no soluciona el problema de fondo.
Antes de solicitar un microcrédito, es fundamental que analices tu capacidad de pago. Si buscas la opción más transparente y con las mejores condiciones, te invitamos a usar nuestro comparador de microcréditos.


