Has encontrado la casa de tus sueños. El precio te encaja y estás listo para dar el paso, pero el proceso de conseguir la hipoteca y preparar la firma ante notario lleva tiempo. Para asegurarte de que nadie más te la quite, entra en juego un documento fundamental: el contrato de arras. En esta guía de Previum, te explicamos qué es, los tipos que existen y por qué es tan importante firmarlo con todas las garantías.
¿Qué es un Contrato de Arras?
El contrato de arras es un acuerdo privado entre el comprador y el vendedor de una vivienda. En él, ambas partes se comprometen a realizar la compraventa en el futuro en unas condiciones pactadas. Para formalizar este compromiso, el comprador entrega una cantidad de dinero al vendedor a modo de señal o reserva, que normalmente suele ser entre el 5% y el 15% del precio total de la vivienda.
Este contrato da seguridad a ambas partes: el comprador se asegura de que la vivienda no se venda a nadie más mientras gestiona la financiación, y el vendedor se asegura del interés real del comprador.
Los 3 Tipos de Arras: Consecuencias muy diferentes
No todos los contratos de arras son iguales. La ley distingue tres tipos, y es crucial entender cuál vas a firmar, ya que las consecuencias de un posible incumplimiento son muy distintas.
1. Arras Penitenciales (las más comunes)
Son las más habituales en la compraventa de viviendas. Su principal característica es que permiten a cualquiera de las dos partes desistir del contrato, pero con una penalización económica:
- Si el comprador se echa atrás: Perderá la cantidad de dinero que entregó como señal.
- Si el vendedor se echa atrás: Deberá devolver al comprador el doble de la cantidad que recibió como señal.
2. Arras Confirmatorias
Este tipo de arras funciona como un simple anticipo del precio total y una confirmación del acuerdo. No permiten a ninguna de las partes desistir del contrato de forma unilateral. Si una de las partes incumple, la otra puede exigir judicialmente el cumplimiento del contrato (es decir, obligarle a comprar o vender) o solicitar una indemnización por daños y perjuicios.
3. Arras Penales
Son un híbrido de las dos anteriores. En caso de incumplimiento, la parte que incumple debe pagar a la otra una penalización (normalmente, la cantidad de las arras), pero la parte perjudicada puede, además, exigir el cumplimiento del contrato. Funcionan como una garantía de indemnización.
Es fundamental que en el contrato se especifique claramente qué tipo de arras se están firmando. Si no se especifica nada, la ley interpreta por defecto que son arras confirmatorias.
¿Qué debe incluir el Contrato de Arras?
Para que sea válido y te proteja, asegúrate de que el contrato incluya, como mínimo:
- Datos personales completos de comprador y vendedor.
- Descripción detallada de la vivienda.
- Precio final de la compraventa.
- Cantidad de dinero que se entrega como arras.
- Plazo máximo para formalizar la firma de la escritura ante notario.
- Reparto de los gastos de la compraventa.
- Tipo de arras que se firman y las consecuencias de su incumplimiento.
Firmar el contrato de arras es un paso crucial. Si estás en este punto, significa que ya estás muy cerca de conseguir tu hogar. Recuerda que para el siguiente paso, la financiación, puedes consultar nuestra guía completa para comprar tu primera vivienda y usar nuestro comparador de hipotecas.


